Objetivos 2011: Aquí Ripley, última superviviente del Nostromo. Fin de la Transmisión

Admito que algunas de las camisetas de años anteriores de la Sansilvestre las he tirado ya. El resto, que no son pocas, se acumulan en mi armario como testigos de cada fin de año. 

También son testigos mis evaluaciones de objetivos. He sido guiado por el Maestro Yoda en 2009, el campeón del mundo de los pesos pesados Rocky en 2010, y por la teniente Ripley en 2011. Veamos qué tal han ido los objetivos que me planteé hace 12 meses.

Conseguidos:

Medio conseguidos:

  • Seguir con mi rutina de ejercicios diarios hechos en casa. La he mantenido la mayor parte del año. Además, con dos días de deporte a la semana, mi buen estado físico está más que asegurado.
  • La parte de 12 meses 12 libros. Como avisé, me he relajado un poco. He leído un buen montón de libros, El disputado voto del Señor Cayo, Neuromante, una colección de relatos cortos de Conan Doyle, Desayuno con diamantes y otros relatos cortos de Truman Capote, El Guardián entre el Centeno de Salinger, El Clan del Oso Cavernario, que abrió el proyecto de club de lectura con Lewis Do, El Mundo de Sofía, Awakenings de Oliver Sachs, Duma Key, La Tienda y Salem’s Lot para preparar el NaNoWriMo y una recopilación de cuentos cortos de Phillip K. Dick. En cuanto a lectura, el objetivo está más que cumplido, pero sólo he escrito sobre 8 de los 12 libros. Mejorable aunque suficiente.
  • La trama de Misterios y Secretos. He sacado 5 posts. Debían haber sido 12 y, la verdad, no le he dedicado a la trama la atención que se merece, lo que hace más complicado retomarla después de varios meses de inactividad.

Hasta aquí los objetivos cumplidos o medio cumplidos. No está mal. Sin embargo, como bien sabe Ripley, en los informes hay que hablar de lo que salió bien, pero también de lo que salió mal.

Final report of the commercial starship Nostromo, third officer reporting. The other members of the crew, Kane, Lambert, Parker, Brett, Ash and Captain Dallas, are dead. Cargo and ship destroyed. I should reach the frontier in about six weeks. With a little luck, the network will pick me up. This is Ripley, last survivor of the Nostromo, signing off.
[to Jonesy the cat]
Come on, cat.

Hay que hablar pues de quién murió, cuántas naves resultaron destruídas, si se perdió la carga… En mi caso:

  • Editar La Segunda Vida de Jimmy Runner. Hace meses que no toco mi primera novela. Sigo teniendo planes para su edición, pero este año no ha podido competir en prioridad con mis otros objetivos.
  • Empezar a escribir una historia colaborativa basada en el universo de la Guerra de las Galaxias.  Nada de nada. Una bella idea que fue barrida por el torbellino de la realidad y los horarios.

Así que, en este mi último informe desde la bodega del vehículo de salvamente del Nostromo, justo antes de echarme a dormir en una cápsula de hibernación junto a Ripley y Jonesy, puedo decir que de los ocho objetivos he cumplido tres y medio cumplido otros tres. De nuevo no está del todo mal y me mantengo por encima de la mitad de cumplimientos.

Veremos qué sucede con los objetivos de 2012. ¡Feliz nochevieja a todos!

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Pasa el tiempo en Belén

Probablemente era un pequeño mocoso llorón de cuatro años cuando me maravillé por primera vez con el Belén de casa de mis padres. Entonces era también mi casa y yo aún no tenía consciencia del tiempo y me conformaba con manejarme con torpeza entre la anchura, la altura y la longitud de la modesta obra de ingeniería civil en el recibidor de mi casa.

No tardé en enterarme de que El Belén, no siempre había sido como lo conocí. Lo que entonces ya era un completo, bizarro pueblo de Judea, con indicios de superpoblación, con su castillo medieval, sus cuestas empinadas, sus lavanderas, sus pastores, su río y sus molinos, sus ovejas de algodón, gallo, gallina, caminantes, vendedores, Reyes Magos y soldados romandos,  el pozo, el Ángel y un buen montón de nieve de harina, empezó como lo que modestamente llamamos Nacimiento. Esto es, la Sagrada Familia, esperando en el portal a que llegaran todos los demás.

Y vaya si llegaron. A lo largo de veinte años, fueron caminaron guiados por la estrella, haciendo crecer el pueblo y llenándolo de vida. Y han seguido llegando durante los treinta años siguientes.

Treinta años. ¡Cómo pasa el tiempo!

Nunca le había dado mucha importancia a todo esto hasta que hoy, viendo las fotos de las navidades de los últimos años, he hecho un repaso por nuestro propio Belén, aquí en Zaragoza. El primero solamente tuvo a la Virgen, madre soltera, y un único Rey, Baltasar, que fueron los primeros en salir de oferta con el Heraldo de los domingos. Luego, como con el Belén familiar, han ido llegando poco a poco, más participantes. San José, la estrella, Melchor y las primeras luces, y finalmente Gaspar, el Ángel, la mula, el buey y un portal.


Nuesto Belén gana en vida y detalle año a año. Han pasado siete ya desde la primera vez que lo monté.

Siete años. ¡Cómo pasa el tiempo!

¡Feliz Navidad!

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Los Fantasmas de la Biblioteca

Era Cuentos Negros para Niños Blancos. Un libro que en su día, con apenas ocho años, no supe apreciar. Por eso lo doné al fondo de libros de la Clase, que la seño Concepción nos propuso crear para prestárnoslos unos a otros de forma organizada. Ese fue el primer contacto que tuve con una Biblioteca. Pasaron trece años hasta el siguiente.

Melvin estudiaba en la Biblioteca de Logroño y Jazmín y Mike venían a veces. Y yo me apunté al carro. En la sala de estudio todo era bastante normal, tranquilo y silencioso, justo como en la Escuela, en Zaragoza. Era justo lo que necesitaba para ayudar al mono a salir_por(puerta izquierda), y coger(llave), y luego salir_por(puerta_derecha), subir_cajón, abrir_candado_con(llave) y por último, triunfalmente, comer_plátano. Cosas de la Inteligencia Artificial que tuve que recuperar aquél verano.

Lo importante, como digo, no era la planta de arriba. Era la sala intermedia. Cuando descansaba, y descansaba bastante pues mis posaderas siempre tuvieron menos aguante que las de Melvin, me escapaba a la zona de préstamo y vagaba por los pasillos interminables escogiendo libros al azar. Los leía durante diez minutos, como el bibliotecario de Borges, y volvía a dejarlos en su sitio para seguir estudiando, ya saben, ¿Tal vez el mono debería subir_cajón antes de coger(llave)? No, no. De ninguna manera.
Así que, entre esos ratos furtivos en la sala de lectura y los cedés, Coltrane, Charlie Parker, Don Byass, que me llevé prestados una vez que Cookie me hizo mi carnet, pasó el verano. Y yo perdí la Biblioteca. Hasta trece años después.

Recorro ahora los pasillos de la Biblioteca del barrio y, ahora las pelis ya no vienen en VHS. Consigo libros y, esto es más difícil, grandes películas. De los libros hablo ya en otros lados, pero las películas me están acercando de nuevo al cine. En unos meses he devorado, entre muchas, Gilda, La Misión, El Nombre de la Rosa, El Gran Gatsby, Sentido y Sensibilidad, El Halcón Maltés y, qué grande, El Séptimo Sello. Me he reencontrado con la Biblioteca y mi vida es mejor, cruzada con las vidas de aquellos que me hablan desde sus páginas y los reflejos de los discos. Hablan con las voces de los muertos. Atraen. Divierten. Enseñan. Sus voces, como las voces de los muertos, son débiles, pero puedes escucharlas si pones empeño y tienes suerte. En mi caso, fue a la tercera oportunidad. Y ahora, después de meses, tras 26 años, puedo verlos, observándome con aprobación por entre los huecos vacíos que los préstamos dejan en los estantes. Los fantasmas de la biblioteca me miran y sonríen.

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NaNoWriMo 2011, Segunda Venida y el final de las vacaciones

El 1 de Noviembre, de madrugada, cogí mis chanclas, mi toalla y mi cesta de picnic roja, y bajé junto a otros doscientos mil escritores de todo el mundo, para acampar en la playa del mar de nuestra imaginación.

Desde entonces han ido y venido innumerables tazas de café y zumos, treinta días de madrugones, los alucinantes comienzos, el temible momento durante La Semana Dos en el que tu libro ideal choca con la realidad y descubres que deberías darte por vencido, el esfuerzo por sacarlo adelante y finalmente, los increíbles últimos seis días cuando ves la luz al final de todos los túneles y te das cuenta, somnoliento y asombrado, de que vas a superar el reto.

Mejoras que se quedan en el tintero

Este noviembre, entre todos los campistas de la Playa de las Historias, hemos escrito tres mil millones de palabras. De cincuentaycuatro mil trescientas de ellas, soy orgulloso padre.

Atribuyen a William Gibson la comparación entre escribir una novela y hacer un violín. El hacedor de violines coge un trozo de madera y le va quitando todo lo que no sea un violín hasta tener completo el instrumento. El novelista, hace lo mismo, quitar de su manuscrito todo lo que no sea una novela… pero antes, por supuesto, ha de haber creado el manuscrito.

Y eso precisamente, crear ese primer manuscrito inicial, es lo que he hecho estos treinta días. En él hay muchas cosas que mejoraría. Las anoto en mi pequeña libreta para cuando llegue el momento de hacerlo. No será mañana, ni tampoco esta noche. Esta noche, los campistas estaremos descorchando el champán, bebiendo unos con otros a la salud de nuestras obras, nos abrazaremos despidiéndonos con cariño, apagaremos las hogueras, recogeremos los restos y, ya en la oscuridad, caminaremos lentamente lejos de la playa para cambiar el frescor de la orilla por el calor de nuestras añoradas camas.

Segunda Venida es, por todo esto, solo el borrador de un libro sobre esperanza y desesperación, sobre amistad y sobre cómo uno reacciona ante problemas y soluciones más allá de su control. Es un trozo del trozo de madera al que podría algún día empezar a quitar todo aquello que no es una novela. De momento, lo dejo aquí, almacenado, porque ese día puede que no llegue nunca, y nada existe realmente si no es fuera de nosotros mismos.

El año que viene, no olviden reservar un hueco en sus Noviembres. Nos vemos en la Playa. Merece la pena.

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Objetivos: La Recta Final del 2012 y la mala memoria de Ellen Ripley

Ellen Ripley tiene muchas cosas positivas, pero si hay algo de lo que se le puede acusar es de dejar cosas para el final.

En Alien el Octavo Pasajero, cuando Ripley ha conseguido alcanzar la lanzadera de salvamento, resulta que tiene que volver a jugarse la vida porque se ha olvidado a Jonesy, el gato.

En Aliens, cuando ha llevado a Hicks, herido e inconsciente hasta la nave de rescate donde Bishop espera para que puedan huir, le dice que espere un ratín más, que se ha dejado a la niña por el camino y tiene que volver.

Ripley: Bishop, ¿Cuánto tiempo nos queda?
Bishop: Mucho. 26 minutos.
Ripley: ¡No nos vamos!
Bishop: ¿No?
Ripley decide volver al nido de los Aliens y rescatar a Newt.

Cuando uno tiene objetivos y llega al final del plazo marcado, siempre quedan cosas por hacer. Esto es por dos motivos:

  • Al plantearnos las cosas solemos ser demasiado optimistas. Voy a dejar de fumar, a dejar de beber, a perder diez kilos, a hacer deporte todas las semanas… El optimismo inicial al abordar un proyecto tiene un punto crítico cuando ese proyecto choca con la realidad.
  • Por otro lado están las prioridades. Habitualmente hacemos las cosas que más nos apetece hacer, por una relación de esfuerzo/resultados. Si uno tiene prioridades bien definidas tal vez pueda hacer primero lo más importante o urgente, aunque en general hay que organizar tu agenda de forma que lo importante/urgente sea precisamente lo que más te apetece hacer.

Como Ripley, yo también me dejo cosas por hacer para el final. Repasemos objetivos:

  • El proyecto con Mr.T. ha avanzado según lo necesario, aunque ha absorbido también más tiempo del esperado. Es por una buena causa y en diciembre se merece un buen empujón.
  • He leído o releído tres libros de Stephen King, y he escrito sobre ellos. También he escrito sobre El disputado voto del Señor Cayo. Falta escribir sobre Desayuno con Diamantes, El Guardián entre el Centeno e Invitación a un asesinato.
  • Sobre el Padre Rubio, tengo que retocar y publicar “El Secreto de La Casa Sin Ventanas”. Acabar “Misteriosa boda en San Bernabé” tendrá que esperar al 2012.
  • Como anuncié, también tendrá que esperar al 2012 la edición de La Extraordinaria Segunda Vida de Jimmy Runner que no he avanzado en absoluto.

Al final, no es tan importante la cantidad de objetivos cumplidos, como el hecho de que los cumplidos sean los más importantes, los más urgentes, los más interesantes para uno mismo. Al final, hay que procurar, por muy duro que sea, no olvidarte de rescatar a la niña.

Newt (a Ripley, tras el rescate): Sabía que vendrías.

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12 Meses 12 Libros: El disputado voto del Señor Cayo

33 años antes de que existieran los indignados, el 15M  y demás, El disputado voto del Señor Cayo era ya un alegato sobre la desafección de la clase política con respecto a los ciudadanos a los que, nos guste más o menos, representan.

El señor Cayo [...] agarró la azada y siguió cubriendo
las remolachas espigadas con cachazuda eficacia. Murmuró:
–Me parece a mí que no vamos a entendernos.

En un alarde de lucidez, el Diputado reconoce que el Señor Cayo no necesita la política pero, y esto es lo fundamental, la política sí necesita al Señor Cayo.

Y ¿qué le hemos ido a ofrecer nosotros?, pregunto. Palabras, palabras y palabras…Es…es lo único que sabemos producir.
-Siempre tendrá que haber dirigentes supongo.
-¿Dirigentes? y ¿para qué quiere el señor Cayo que le dirijan? Desengáñate Dani, él no nos necesita.”

Otras elecciones llegan y se irán. Nos parecerá que nada cambia, pero no es cierto. Cada proceso electoral es, como mínimo, un proceso de evaluación para nosotros mismos. Para mirar el exterior, contrastarlo con nuestro interior, reflexionar y, con valor, obrar en consecuencia.

De cara a la jornada de reflexión, mal traduzco un par de gemas contenidas en el final del concierto benéfico de R.E.M en Seattle con la colaboración de Eddie Veder.

Un torneo, un torneo, un torneo de mentiras,
No quiero tus propuestas, ni tus alternativas,
Llega el Fin del Mundo tal y como lo conocemos,

Llega el Fin del Mundo tal y como lo conocemos,
Llega el Fin del Mundo tal y como lo conocemos,
¡y me siento genial!
R.E.M. ( It’s the end of the world as we know it and I feel fine)

Creo que permaneciendo unidos,
podemos lograr todas nuestras metas.
Podemos volver el mundo del revés,
podemos cambiar la órbita del planeta.
El pueblo tiene el poder
El pueblo tiene el poder
Patti Smith (People have the power)

Mañana es la jornada de reflexionen. Reflexionen, por favor. Que nadie pueda decirles luego, “Disfruten lo votado… o lo no votado”.

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