Cómo medir la productividad de un programador de aplicaciones ha sido objeto de debate durante años.
They studied professional programmers with an average of 7 years’ experience and found that the ratio of initial coding time between the best and worst programmers was about 20 to 1; the ratio of debugging times over 25 to 1; of program size 5 to 1; and of program execution speed about 10 to 1. They found no relationship between a programmer’s amount of experience and code quality or productivity. (Steve McConnell, Rapid Development)
Desde el número de líneas de código escritas por día hasta asignar puntos de función a cada parte de un programa dependiendo de su complejidad, hay todo un abánico de ensayos y muchos errores.
Consider both points above together – your coworker codes 25 function points in one day, but they’re all simple validations (if text box a is not a date, throw an error…)
In the same day, you stared at the screen for six hours, whiteboarded a lot, then rewrote one line and deleted fifteen other lines, making a major part of the data processing engine faster by two orders of magnitude.
So he wrote 650 lines and 25 function points, you wrote *negative* fourteen lines of code and no new function points.
Who’s “better” ? (Joel On Software Forum)
Pensando sobre todo esto de la productividad en el trabajo del programador pensé que J.R.R. Tolkien, en El Señor de Los Anillos, uno de esos libros que a veces releo, se tomó la molestia, a través de los labios de Gimli el Enano, de describir la parte más compleja y maravillosa del trabajo del programador.
Nosotros cuidaríamos estos claros de piedra florecida, no los arruinaríamos. Con arte y delicadeza, a pequeños golpes, nada mas que una astilla de piedra, tal vez, después de una ansiosa jornada: ese sería nuestro trabajo, y con el correr de los años abriríamos nuevos caminos, y descubriríamos salas lejanas que aún están a oscuras, y que vemos apenas como un vacío más allá de las fisuras de la roca. (Gimli el Enano)







